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Fatal la
escasez de vigilancia costera
Falta dinero para implantar programas de salvavidas en algunas playas.
Por Gloribel Delgado Esquilín / Especial El Nuevo Día
En Puerto Rico mueren más personas por ahogamientos en el mar, que por casos
de dengue.
Este año se han registrado ocho muertes por el virus, mientras que en las
costas del País se ha registrado un promedio de 25 personas ahogadas, en su
mayoría puertorriqueños.
“Esto no sólo es una tragedia para las familias de estas víctimas, sino que
lleva un mensaje negativo al turismo y la seguridad en nuestras playas. Si
estamos invitando al turista a visitar nuestras playas, tenemos que
proveerle seguridad”, explicó Ruperto Chaparro, director del Programa Sea
Grant de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez, entidad que
auspició la visita de un grupo de expertos de la United States Lifesaving
Association (USLA, por sus siglas en inglés).
Las 3 más peligrosas
Jobos, en Isabela
Barrio Puntas, en Rincón
Candelero, en Humacao
La entidad evaluó la seguridad de sobre 15 playas a lo largo del País y
presentó recomendaciones inmediatas al gobierno. La organización es una de
las principales entidades en certificar salvavidas en Estados Unidos y
adiestrarlos en salvamento en el mar.
“El costo de nuestra consultoría es completamente cero”, repitió en más de
una ocasión B. Chris Brewster, comisionado de la USLA, quien llegó
directamente desde San Diego, junto a tres salvavidas, para presentar su
preocupación a la Junta Interagencial para el Manejo de Playas, encabezada
por el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales,
Javier Vélez Arocho.
La falta de dinero para implantar programas de salvavidas en algunas de las
playas más peligrosas y los altos requisitos de eficiencia física para
cumplir con la certificación de la USLA fueron algunas de las preocupaciones
que surgieron durante la reunión.
Datos recopilados por Chaparro y el doctor Efrank Mendoza, del RUM,
demuestran que los lugares con mayor cantidad de personas ahogadas en el mar
son las playas de Jobos en Isabela, Barrio Puntas en Rincón y Candelero en
Humacao.
Peligrosas las corrientes
Aunque la Compañía de Parques Nacionales cuenta con 12 balnearios con
salvavidas, las playas que requieren mayor atención son aquellas que están
completamente desprovistas de vigilancia. Muchas de estas áreas han sido
catalogadas como peligrosas por la existencia de corrientes submarinas que
son difíciles de reconocer por los bañistas. Incluso, “surfers” que
frecuentan estas áreas han sido las víctimas de estas corrientes.
En Estados Unidos, el 80% de los ahogamientos registrados son causados por
corrientes submarinas que atrapan a los bañistas en balnearios aparentemente
seguros, explicó Brewster.
Usualmente, las corrientes submarinas se encuentran cerca de la orilla y
pueden alejar a un bañista a cientos de metros de la costa en cuestión de
segundos. De quedar atrapado en una, la primera recomendación hecha por los
expertos es no nadar contra la corriente.
“Puerto Rico cuenta con condiciones muy similares a las de Hawai. Allá por
ejemplo, una de sus islas, cuenta con 150 salvavidas los siete días de la
semana. En todas sus islas los salvavidas suman cientos. Nosotros somos como
policías, que trabajan las 24 horas, porque en cualquier momento puede
ocurrir un crimen. El mar es igual. Esta ahí todo el tiempo y nunca se sabe
cuándo hay que salvar a alguien de un posible ahogamiento”, manifestó
Brewster. |
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